pero bien escondidos en el áspero manto de la noche.
un paisaje de la destrucción del lomo
de ese bosque contenido por la luna
cuando aquel lucha en el árbol y se enreda con cólera
y el ala, de un estruendo, desborda el mar
– ¿A dónde vamos, tierno esposo?
Viene entonces la hembra con estrellas y piernas
y menta verdadera
en líneas por el viento la adormece con pliegos
de sus paños preciosos
enciende un espejo de uñas por la noche donde sus dedos
se extinguen
para que el ave se quiebre y caiga en las orillas
del mundo
Día de ablución para las palabras
olor a hierba y a paños escurridos
es posible tocar con las manos la luz
con los pasos en el vapor que asciende
nieblas y montañas del cuerpo ciego
el pensamiento teje a la sombra de la piel
el alto vuelo de las grullas en el día
chapoteo de agua en la noche sin viento –
Lorand Gaspar, Feuilles d’observation, 1986: 175
Original aquí
